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Otra forma de lavar la cara exterior de la vivienda
El paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas pasan factura irremediablemente a todo aquello que se encuentre en el exterior del hogar y por lo tanto será conveniente revisar periódicamente su estado para comprobar si hay algún elemento que precise de algún tipo de reparación. En esta ocasión se va a centrar la atención en cualquier tipo de enrejado de forja que pueda haber a la intemperie.
Éste puede ser el caso tanto de las rejas que salvaguardan algunas ventanas como el de las que se encuentran en los balcones o barandillas así como en los alféizares de ciertas ventanas para sujetar las macetas que allí se encuentren dispuestas.
Una vez que tenga localizados todos los elementos susceptibles de ser revisados se pasa a examinar su estado para determinar si realmente es necesario realizar un decapado y un repintado de urgencia. Para saber si es necesario actuar sobre el enrejado existe un método muy sencillo: hágase con un cutter y realice unos cortes en forma de cuadrados sobre una pequeña superficie.
Posteriormente, con un poco de celo o cualquier otra cinta adhesiva pega una tira sobre la zona en la que se han realizado los cortes. Finalmente se tira enérgicamente de ella y si observa que se ha desprendido gran parte de la pintura irremediablemente tiene que pasar a reparar el estado de sus rejas.
Si tiene claro que debe ponerse manos la obra con su enrejado, antes debe valorar si toda la superficie se encuentra en el mismo estado o si hay zonas que están más castigadas que otras y que por tanto podría ahorrarse trabajo.
Por el contrario, debe tener claro que reparar una parte y dejar otra sin hacerlo porque no lo necesite, supondrá que irremediablemente exista una diferencia de tonos y brillos. Así que cada uno deberá de considerar si estima oportuno actuar sobre toda la superficie o sólo sobre una zona.
Para proceder al decapado puede usar papel de lija o si precisa actuar sobre áreas extensas recurra a herramientas adecuadas como puede ser una taladradora con un cepillo de disco.
Tras eliminar así la pintura y el óxido el siguiente paso es aplicar con un cepillo redondo una base antióxido. Cuando esta capa se haya secado pude suministrar la pintura del color deseado. Con estas indicaciones habrá dejado su enrejado como nuevo, libre de óxido y de los desconchones de pintura. Verá cómo con esta sencilla tarea de mantenimiento mejora el estado general del exterior de su vivienda.
Artículo original de bricocanal.
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