Interiores de Casas

Interiores de casas

El grosor y la rugosidad de este estucado puede graduarse a placer durante él encolado de los papeles para la decoracion de interiores de casas. Otra ventaja de este acabado es que, al contrario del estucado mecánico, podrá eliminarse con facilidad si se desea redecorar la habitación.

MATERIAL NECESARIO PARA LA DECORACION DE LOS INTERIORES DE CASAS
Papeles de periódico
Cola de empapelar
Brocha de empapelar
Trapo de algodón
Pintura plástica blanca mate
Colores acrílicos verde permanent
y pardo Van Dyck
Brocha ancha
Falso estuco

El acabado granuloso del estucado común es una solución estandarizada y mecánica adecuada a espacios neutros. Este proyecto propone una manera sencilla y original de conseguir texturas rugosas a base de papeles de periódico encolados y pintados. Es un método mucho más limpio y económico que el del estucado convencional y, además permite ajustar la rugosidad del acabado a nuestro gusto.

1 Se necesitan para estas decoracion de interiores de casas de 5 a 7 hojas papel de periódico por metro cuadrado, según la mayor o menor rugosidad deseada. Antes de comenzar el encolado, debe arrugarse cada una de las hojas para que la fibra del papel se ablande y sea fácil de manipular.

2 La cola de empapelar cunde mucho; disolviendo un puñado de cola en polvo en 1 1 de agua, tendremos suficiente para trabajar unos 10 m2. La consistencia de la cola debe ser lo bastante líquida para poder extenderla con facilidad sobre las hojas.

3 Debe cubrirse la pared completamente, solapando las hojas y colocándolas con distintas inclinaciones para disimular sus límites. Si alguna zona no queda adherida, puede repasarse con la brocha para empaparla de cola, presionando luego sobre el papel.

4 A cada 2 m2 de superficie cubierta debe arrugarse los papeles ya encolados con los dedos para crear surcos en distintas direcciones. Es normal que al hacer esto algunos papeles se rasguen o se vea la pared; cuando algo así ocurra, esas zonas se cubrirán con pedazos de papel encolado.

5 Una vez cubierta la pared de papeles debidamente texturados, se allanan las crestas de los surcos más prominentes con un trapo de algodón limpio y seco mientras la cola esté todavía fresca. Al hacer esto, respetamos las rugosidades pero eliminamos las bolsas de aire y los surcos excesivamente predominantes.

6 Cuando la cola esté completamente seca, puede darse una primera capa de pintura plástica blanca mate para acabar de endurecer los surcos y también para que las hojas impresas no se trasluzcan bajo el color final. Es importante insistir con la brocha en todas las pequeñas cavidades hasta conseguir una superficie de tono uniforme.

7 El color elegido para este proyecto es un verde pálido compuesto por verde permanente y pardo Van Dyck mezclados con pintura plástica mate. En ningún caso debe utilizarse pintura satinada, porque su brillo daría un aspecto agresivo a las texturas.

8 El pintado final de la pared debe hacerse cuando la capa de pintura blanca esté completamente seca. Al igual que en la aplicación de la capa de base, debe repasarse toda posible hendidura para que el color cubra por completo todos los surcos. Para trabajos tan texturados, es siempre aconsejable utilizar colores pálidos que no recarguen el efecto visual de la pared y que resulten agradables tanto bajo una iluminación natural como artificial. La mezcla de los colores acríli-cos con el blanco mate debe ser cuidadosa y progresiva, añadiendo una pequeña cantidad de color cada vez y comprobando el tono resultante. Es preferible que el color quede excesivamente pálido antes que demasiado oscuro.

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